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FERNANDO ARRABAL,
DRAMATURGO
"Ahora admiro a
Stalin"
VÍCTOR-M.
AMELA - 14/05/2006
- ¿Ha sabido algo nuevo de su padre?
- ¡Sí! Militar en el norte de África, se negó a unirse al
Alzamiento.
- Lo sé, y fue condenado a muerte.
- Pero se fugó de la cárcel y jamás nadie volvió a saber de
él.
- ¿Y qué ha sabido usted ahora?
- Un señor ha descubierto unas diligencias militares y me las ha
enviado: en el presidio de Ceuta, en 1937, mi padre intentó
suicidarse. Lo asombroso es cómo lo hizo.
- ¿Cómo?
- Encerrado en un retrete, se cortó las venas de ambos brazos con
un trozo de vidrio.
- ¿Qué tiene eso de asombroso?
- ¡En mi obra he creado a un hombre intentando suicidarse en un
retrete!
- ¿Cómo explica esta coincidencia?
- No tengo una explicación racional.
- ¿Cree en lo sobrenatural?
- Creí en Dios durante un año y medio de mi vida, cuando estudiaba
para jesuita. Hoy soy ateo, pero rezo cada noche, por si acaso.
Buñuel me dijo que también lo hacía, aunque él lo hacía por otro
motivo.
- ¿Cuál?
- "¡Se lo prometí a mi mamá!", dijo.
- ¿Trató mucho a Buñuel?
- Cuando rodé en México. Allí una actriz me llevaba a su hotel en
un taxi, y su celoso marido nos abordó con otro coche y quiso
matarme. Ella quería acostarse conmigo, pese a que le advertí de
que yo era casto.
- ¿Casto?
- Mi naturaleza no cuadra con la promiscuidad. ¿Qué puede hacer un
hombre con dos mujeres? ¡Nada! Aunque a los 10 años deseé a la
monja que me daba matemáticas.
- ¿Qué pasó con el mexicano?
- Su primer golpe me rompió las gafas. Inerme, opté por sentarme en
el suelo y que me matase allí.
- ¿Cómo reaccionó él?
- Un macho mexicano no puede matar a un hombre sentado. Se largó.
Vagué por las calles hasta que Buñuel y Jodorowsky acudieron a
rescatarme.
- Ahí sí se le apareció la Virgen.
- A mí la Virgen se me apareció una noche y yo le dije: "Señora,
usted no se me puede aparecer, porque no creo en usted". Ella me
sonrió. Me emocioné tanto que caí de rodillas. Buñuel me dijo que
también a él se le había aparecido la Virgen en sueños, ¡y Buñuel
jamás mentía!
- Como cabal aragonés.
- Sí. Jamás hubiese engañado a su esposa: era un español sin
queridas.
- ¿Trató usted también a Dalí?
- Sí, en 1958. Llamó a casa: "Soy el divino Dalí". Yo me arrodillo
ante Dalí: somos todos sus herederos. Quiso morir cuando se la
bajaron los bigotes, como a Picasso la polla. Lo que más le
interesaba a Dalí eran las matemáticas, igual que a mí.
- A usted le interesan muchas cosas: las cucarachas...
¿también?
- Sí. Y, ahora, Stalin. Ahora soy estalinista. Me apasiona.
- ¿No era usted anticomunista?
- Todo lo que hizo fue espantoso, pero él era un hombre fuera de lo
común, inteligentísimo, igual que Robespierre o Auguste
Comte.
- ¿Qué tienen que ver Stalin, Robespierre y Comte?
- Que los tres se dieron cuenta de que no bastaba con la
liberté y la egalité para organizar a los hombres,
que hace falta otra cosa para que una sociedad funcione.
- ¿Qué?
- Dios. La religión. Una iglesia.
- ¿Stalin, religioso?
- Mucho. Creó el mausoleo para la momia de Lenin. ¡Eso es religión!
Stalin hizo como Robespierre, que promovió el culto a la Diosa
Razón, encargó esas pinturas en que vemos a la República como la
Virgen...
- Eso es cierto, sí.
- Pues por todo eso pronto le guillotinaron: ¡ya dice Shakespeare
que siempre sucede lo que tiene que suceder! ¿Sabe cómo se llamaba
el hombre que detiene y conduce a Robespierre al cadalso?
- Ni idea.
- Merda.
- No.
- Sí. Ya ve: Shakespeare siempre tiene razón. Merda le rompe la
mandíbula de un culatazo a Robespierre. ¡Ah, qué terribles son las
muertes de los hombres que han querido un mundo mejor!
- Ya. Si no quieres polvo...
- ¿Y sabe qué premio pidió Merda a las autoridades? ¡Poder
cambiarse de apellido! Ja, ja.
- ¿También Comte inventó un dios?
- El positivista Auguste Comte ¡es hoy el dios de la Iglesia
Positivista! Mire esta foto, con Comte sobre el altar, en el lugar
de Dios, en un templo de Brasil. Acabo de visitarlo, me han
invitado.
- No para usted de viajar.
- Hace poco he pasado por Estados Unidos, donde me han detenido
durante seis horas. Vieron en mi pasaporte que soy nacido en
Melilla, y sospecharon que podría ser un peligroso líder de Al
Qaeda. Como todos los líderes de Al Qaeda son tullidos, en eso
acertaron.
- Pero usted es sólo bajito.
- Aunque no se ve, acertaron: me falta medio pulmón.
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