El Toyota
Prius es uno de esos coches simbólicos, casi una declaración de
principios de la persona que lo conduce. Con un motor híbrido de
1.500 cc. que recarga su batería eléctrica con el motor de gasolina
y el desplazamiento del coche y reutiliza esa energía obtenida, se
dice que la conducción del coche en los momentos de uso exclusivo
del motor eléctrico, completamente silencioso y sin emisiones, es
toda una experiencia.
Pero no , no pretendo ahora meterme a crítico de la sección de
automóviles. Para eso, en Motorpasión han analizado
el Prius en bastantes ocasiones, y el pasado Junio, de hecho,
comentaron el inicio del mismo tema que me ha llamado la
atención a mí: el hacking.
Una persona, Michael Angemeer, Presidente y CEO de Veridian Corp.,
una compañía de distribución eléctrica,
se ha puesto a hackear su
Toyota Prius con ayuda de su empresa, y ha conseguido llevarlo
varios pasos más allá en su concepción de vehículo híbrido: empezó
por instalar, en el maletero, una batería adicional recargable de
$14.500, con una salida de enchufe en la parte izquierda del
paragolpes trasero (el precio es carísimo, pero se espera que, de
producirse con la escala necesaria, descendiese hasta unos mucho
más razonables $6.500). La batería se recarga en cualquier enchufe
convencional, y proporciona energía para recorrer unos 55 Km.
utilizando el motor de gasolina únicamente para aceleración en
momentos puntuales, con un rendimiento energético muy superior al
del coche convencional: sesenta centavos de electricidad, y $1.40
de gasolina. Pero además, y ya puestos a aprovechar energías
renovables, ha equipado el coche con un panel solar superior, de
manera que éste también se recarga cuando lo dejas en un
aparcamiento exterior en un día soleado.
El protagonista de la historia, tras completar su creación, ha
hablado con General Motors y Toyota, y ha conseguido que propongan
inversiones en investigación y desarrollo de cara a la posible
producción futura de este tipo de vehículos híbridos
enchufables.
Me sigue pareciendo interesantísimas esas ocasiones en las que la
innovación proviene de fuera de la compañía.