Gonzo Suárez y
Manuela Carmena.
(LUIS MAGÁN)
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Manuela. ¿Qué piensas del videojuego?
Gonzo. Es como el juego de mesa. Un juego de seducción,
esta vez, a través de la mecánica. El ser humano juega desde los
orígenes, y de una manera muy seria. ¿Tú juegas a los
videojuegos?
Manuela. Ahora juego con mi nieto. ¡Está entusiasmado con
el aparatito de mano! Él quiere que juegue, pero a mí no me
divierte nada. Me parece superaburrido. ¡Siempre hay que matar a
alguien! A él le gustan de matar y de fútbol.
Gonzo. En los juegos se plantea la impunidad. Ahora ha
salido uno en Japón de un entrenador virtual. Son retos
psicotécnicos. Ha vendido una burrada, y es muy sencillito. Pero
sí, la mayoría son de matar. Otros aportan sensación de
control.
Manuela. Cuando ideé un juego de mesa sobre la justicia
pensé que en el fondo el proceso judicial es también como un juego.
El juego lo que te permite es moverte dentro de unas reglas, y el
derecho son reglas útiles para vivir mejor.
Gonzo. La diferencia entre las reglas de la judicatura y
el juego es que el juego es impune. Las reglas son enormemente
vinculantes en el mundo del derecho y en el juego no hay un castigo
que permanezca.
Manuela. Pero el mundo del derecho desde dentro es un
mundo de consecuencias, no tanto de punibilidad o no. De
consecuencias. Si pasan determinadas cosas, pueden ocurrir otras.
Tú puedes haber actuado legalmente, pero si no tienes un buen
abogado, puedes quedar condenado.
Gonzo. El mundo del juego es más rígido, pero más impune:
la consecuencia no permanece.
Manuela. Sí creo que tiene que ver con el juego: algo que
es tan importante en la vida social también puede ser
divertido.
Gonzo. En Japón hay un juego en el que tú eres abogado
defensor, y vas defendiendo causas. ¡Y depende de cómo ejecutes el
juego ganas o no!
Manuela. Me he reído mucho jugando mi juego. ¡Personas
adultas, que no conocen el lenguaje del derecho, cometían errores
muy divertidos!
Gonzo. Y puede vivir, deja que pase el tiempo. No ha
habido nada que permanezca si no le dedicas cariño, tiempo.
Manuela. Es cuestión de dedicarse, las cosas nuevas son
difíciles. Es muy difícil persuadir; me pasaba de joven, cuando no
lograba convencer a alguien de aquello que yo tenía claro. El
entusiasmo es lo que ayuda a superar esa dificultad de comunicar
aquello de lo que tú estás convencido.
Gonzo. Para imponer un concepto hace falta razón, pero
también carisma, flexibilidad, gracia...
Manuela. Se ha hablado muy poco de la capacidad de
cohesión que tiene el diálogo. El diálogo es ahora un campo de
batalla, ¡los enfrentamientos ganan realidad en los diálogos! Cada
vez es más difícil dialogar, y si no controlamos eso, llegamos al
enfrentamiento. ¡Hasta los parlamentos son lugares de desencuentro,
y están hechos para hablar!
Gonzo. Son foros de desencuentro. "Di algo que me
yuxtapongo".
Manuela. Qué poco preparados estamos para dialogar, mi
generación, la tuya y la que viene.
Gonzo. Porque estamos educados en el miedo. Eso está en
nuestra esencia. Estamos educados en muchas posibilidades negativas
que nos pueden ocurrir.
Manuela. Quizá es el miedo a la nada, todo el mundo se
protege en la rutina. Hace años conocí a una chica que tuvo una
experiencia terrible. La violaron, le ocurrió de todo, y me di
cuenta de que para su situación no había un protocolo. Para una
operación de apendicitis hay un protocolo, pero para casos así no
hay un protocolo.
Gonzo. El protocolo lleva a la liturgia. La vida es una
máquina que nos demuestra que ningún protocolo es suficiente. Y sin
embargo...
Manuela. Es por miedo a la soledad.
Gonzo. La soledad es un miedo a sentirte solo, a sentirte
visto y afectado por la soledad. Pero tú puedes estar solo...
Manuela. ... y muy feliz. ¿Hay algún juego sobre cómo
buscar a una mujer, a un hombre, cómo establecer una relación?
Gonzo. Los hay. Pero los juegos son una perversión. Son
la sublimación de la creatividad para el que los hace, pero yo no
recomiendo a nadie jugar. Que juegue el que tenga que jugar, pero
que por defecto no juegue. El videojuego pervierte lo que estamos
hablando. El videojuego propone elementos que ya están capados de
nacimiento. Y, curiosamente, no prepara al individuo para vivir; es
una droga muy potente. Educa. Consigue en muy poco tiempo cosas que
otros no consiguen.
Manuela. Pero a mí me aburre el crucigrama; a otros los
distrae.
Gonzo. A mi entender, la mente es adicta a la acción
inacabada. Cuando no tenemos nada que hacer nos sentimos
desorientados. ¡Qué angustia, cuando quedas con un amigo, falta una
hora y no sabes qué hacer!
Manuela. Yo creo que vamos a vivir una época con menos
miedo, y eso va a dar muchísima más felicidad.
Gonzo. Eso lo cuestiono. Yo creo que la felicidad está
vinculada a una idea estática, es un momento único. Les decimos a
los jóvenes que trabajen para labrarse el futuro. Y lo que creo que
es fascinante es que no veo un futuro previsible.
Manuela. Ojalá que el juego ayude a superar el miedo.
Gonzo. Y que el futuro sea el presente.